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1. Introducción: ¿Qué es eso de la DBO?

Cuando hablamos de contaminación del agua, muchas veces pensamos en basura flotando, olores desagradables o líquidos oscuros saliendo de una cañería. Pero detrás de lo visible, hay indicadores químicos que revelan cuán contaminada está realmente una muestra de agua residual. Uno de los más importantes —y a la vez menos conocidos— es la DBO, o Demanda Bioquímica de Oxígeno.

Aunque suene técnico, la DBO es un concepto clave que define el nivel de contaminación de un efluente, y por eso es fundamental para cualquier planta de tratamiento de aguas residuales.Conocerla, medirla y controlarla permite saber si un agua puede ser vertida de forma segura al ambiente o si necesita más tratamiento.

Y sin embargo, muy poca gente fuera del ámbito técnico sabe qué significa. Como me ha pasado en muchas charlas informales, cuando digo “DBO”, la mayoría piensa que hablo de una sigla industrial sin importancia. Pero la verdad es que, la DBO y la DQO son factores no muy conocidos por las personas, pero son medidas clave para la contaminación.

En esta nota te explico, de forma clara y sin vueltas, qué es la DBO, por qué es vital en el tratamiento de aguas residuales y cómo nos afecta más de lo que imaginamos.


2. DBO y DQO: Las siglas que definen la calidad del agua

Vamos por partes. ¿Qué significa DBO?

DBO son las siglas de Demanda Bioquímica de Oxígeno. Se refiere a la cantidad de oxígeno que los microorganismos necesitan para descomponer la materia orgánica presente en una muestra de agua, durante un período determinado (generalmente 5 días).

Cuanta más materia orgánica hay en el agua, más oxígeno necesitan los microorganismos para degradarla, y por tanto, más alto será el valor de DBO.

Por ejemplo:

  • Un efluente cloacal crudo puede tener una DBO de 300-600 mg/l.
  • Un agua bien tratada debe tener una DBO menor a 30 mg/l para poder ser vertida legalmente al ambiente.

La DQO (Demanda Química de Oxígeno), por otro lado, mide toda la materia orgánica e inorgánica oxidada químicamente. Es una medida complementaria que se utiliza para ver la carga total de contaminantes.

📌 DATO CLAVE: La relación entre DBO y DQO también sirve para evaluar la biodegradabilidad del agua. Si la DBO representa una buena parte de la DQO, significa que el agua se puede tratar bien con procesos biológicos.


3. ¿Por qué son tan importantes para el tratamiento de aguas residuales?

La DBO no es solo un número en un informe. Es una señal directa del nivel de contaminación, y por lo tanto, de cuánto tratamiento necesita el agua antes de ser devuelta al ambiente o reutilizada.

En una planta de tratamiento, la DBO:

  • Sirve para diseñar correctamente los sistemas biológicos (aeróbicos o anaeróbicos).
  • Ayuda a determinar la carga contaminante que recibe el sistema.
  • Permite saber si los procesos están funcionando correctamente.
  • Es uno de los parámetros más regulados por la ley para el vertido final.

Si la DBO es muy alta, significa que el agua tiene demasiada materia orgánica. Eso puede provocar que, al ser vertida, consuma el oxígeno disuelto en ríos o lagunas, generando zonas muertas donde no puede vivir ningún organismo.

Por eso, reducir la DBO es uno de los principales objetivos del tratamiento de aguas residuales. Y si una planta no logra bajarla a valores aceptables, está incumpliendo su función básica.


4. ¿Cómo se mide la DBO y qué valores son aceptables?

La medición de la DBO se realiza en laboratorio. Es un proceso que dura 5 días y sigue este esquema:

  1. Se toma una muestra del agua residual.
  2. Se coloca en condiciones controladas de temperatura (20 °C).
  3. Se mide cuánto oxígeno consumen los microorganismos presentes en ese tiempo.

Por eso a veces también se la llama DBO5 (Demanda Bioquímica de Oxígeno a 5 días).

Rangos orientativos de DBO:

Tipo de aguaRango de DBO (mg/l)
Agua potable< 2
Agua residual doméstica cruda300 – 600
Agua residual tratada (normativa)< 30
Agua muy contaminada (industria)> 1000

En casi todos los países, las leyes ambientales fijan límites máximos de DBO para poder verter agua tratada en cuerpos de agua naturales o en suelos. Por ejemplo, en Argentina y España, el límite estándar ronda entre 20 y 30 mg/l de DBO para vertido superficial.

Para cumplir con esos límites, las plantas deben aplicar tecnologías que aseguren una degradación eficiente de la materia orgánica.


5. Diferencias entre DBO y DQO explicadas fácil

Aunque suelen mencionarse juntas, la DBO y la DQO no son lo mismo. Vamos a ver sus diferencias clave:

Parámetro¿Qué mide?¿Cómo se mide?¿Qué refleja?
DBOOxígeno necesario para degradar materia orgánica biológicamenteIncubación 5 días con bacteriasCapacidad de biodegradación
DQOOxígeno necesario para oxidar toda la materia orgánica e inorgánicaReactivos químicos en laboratorioCarga total de contaminantes

La DBO es más precisa y refleja procesos reales que ocurren en las plantas de tratamiento biológicas. La DQO, en cambio, es más rápida de obtener y da un panorama general.

Lo ideal es utilizar ambos valores en conjunto para analizar la calidad del agua y el rendimiento de los tratamientos.

🔍 TIP: Si la relación DBO/DQO es alta (por ejemplo, 0,6 o más), el agua es muy biodegradable. Si es baja (0,3 o menos), contiene compuestos difíciles de degradar.


6. El impacto real: contaminación, salud y normativa

La DBO no es solo un parámetro técnico: es una alerta temprana del daño ambiental que puede causar un vertido mal tratado.

Un efluente con alta DBO genera:

  • Consumo del oxígeno disuelto en ríos, lagos o napas, afectando peces y vida acuática.
  • Proliferación de bacterias y algas, que pueden generar malos olores, turbidez y enfermedades.
  • Aumento del riesgo sanitario, especialmente en zonas donde se usa agua subterránea.
  • Problemas legales y multas, si se supera el valor permitido por ley.

Por eso, conocer la DBO es también una responsabilidad ciudadana. No hace falta ser técnico para entender que más DBO = más contaminación, y que su reducción es una prioridad en cualquier proyecto de saneamiento.

Además, es un parámetro obligatorio en casi todos los informes de impacto ambiental, auditorías de empresas, y monitoreos municipales.


7. Conclusión: Saber lo básico cambia todo

La DBO es una herramienta poderosa para entender la calidad del agua. Es un número que resume el nivel de contaminación y nos dice cuánto esfuerzo se necesita para que esa agua vuelva a ser segura.

Como mencioné antes, la DBO y la DQO son factores no muy conocidos por las personas, pero son medidas clave para la contaminación. Y por eso, tenemos que hablar más de ellas, explicarlas con claridad y aplicarlas con responsabilidad.

Porque si no sabemos qué tan contaminada está el agua, no podemos tomar decisiones inteligentes para tratarla, reutilizarla o proteger nuestras fuentes hídricas.

Así que la próxima vez que leas un informe, una etiqueta o una norma y veas el término “DBO”, no lo pases por alto. Ese número tiene el poder de revelar el impacto real que estamos teniendo sobre el agua y el ambiente.